Lo cuenta este sábado El Confidencial. El Tribunal de Cuentas ha puesto en duda parte de los gastos de campaña presentados por Izquierda Unida en las elecciones municipales y autonómicas de mayo del año pasado. La coalición es, con diferencia, el partido con más "deficiencias e irregularidades", según el criterio del órgano fiscalizador que mantiene su criterio pese a las alegaciones presentadas por la formación que dirige Cayo Lara.
El informe de fiscalización del TC señala que el partido no ha justificado adecuadamente 72.200 euros que corresponden a tres facturas en las que "no existe concordancia entre la relación y las facturas remitidas ante el Tribunal de Cuentas por el proveedor con las facturas presentadas por la formación política, además de no estar suficientemente detallados los trabajos facturados y no desprenderse de la información aportada una explicación coherente de las discrepancias observadas, lo que ocasiona incertidumbre sobre la realidad de dicho gasto".

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